Claudio Poggi juró como gobernador de San Luis
Este domingo a la mañana, Claudio Poggi asumió como gobernador de la provincia para los próximo cuatro años. Llegó a las 10 a la Legislatura provincial junto a su compañero de fórmula, Ricardo Endeiza.
En el recinto, 51 legisladores — 43 diputados y 8 senadores— compusieron la Asamblea Legislativa, encabezada por Eduardo Mones Ruiz, quien fue el encargado de disponer las comisiones de Exterior e Interior, que recibieron a los nuevos representantes puntanos.
Después de un cuarto intermedio, Mones Ruiz tomó el primer juramento de la jornada al nuevo vicegobernador a las 10:46, Endeiza, quien asumió inmediatamente la presidencia de la Asamblea Legislativa.
En su primer discurso, el vicegobernador destacó la presencia de familiares de los exmandatarios provinciales y municipales constitucionales y señaló que este era un día muy especial para los argentinos, ya que un 10 de diciembre asumía la presidencia Raúl Ricardo Alfonsín.
Al final de su alocución, Endeiza invitó al recinto al gobernador electo, para que prestara juramento. A las 11, Poggi asumió como el nuevo gobernador de San Luis.
El presidente de la Asamblea Legislativa le colocó los atributos de gobernador, la banda y el bastón que utilizó en su primer período de gestión del 2011 al 2015, a pesar que fueron eliminados por Alberto Rodríguez Saá por considerarlos títulos y honores excesivos.

En su primer mensaje al pueblo puntano, Poggi puso especial énfasis en dos aspectos básicos que tendrá su gestión: motorizar el cambio que votaron los sanluiseños y luchar para que los niños crezcan y se puedan desarrollar sanos, con lo que sentó las bases para llevar adelante una fuerte política de contención social. Dejó varios “Nunca Más” en el discurso, con los que se diferenció de la gestión saliente.
Prometió desterrar para siempre el miedo a pensar distinto, las represalias estatales para quienes muestren disidencias y la intervención del Ejecutivo en las políticas educativas, de salud y de seguridad. También aseguró que el mérito prevalecerá sobre el acomodo, que los funcionarios que no trabajen no tendrán lugar en su administración y la igualdad ante la ley será una condición innegociable de su mandato.
Propuso para el futuro inmediato algunos cambios en la Constitución, como la conformación de una Legislatura unicameral, dejar de votar cada dos años para pasar a cuatro, la prohibición de que los mandatos se extiendan por más de ocho años y que no impere la consanguinidad en la transmisión de los cargos más importantes para oxigenar la política. Repetirá también la costumbre que impuso en su mandato anterior de rotar la capital provincial para acortar las distancias con la población y brindar soluciones inmediatas a los problemas en toda la geografía de San Luis.
El gobernador aseguró que volverá a facilitar el acceso a una vivienda digna a todos los sanluiseños, repondrá en la agenda pública la temática de la discapacidad, tomará cartas en el flagelo de las adicciones y promoverá el trabajo privado y el desarrollo del emprendedurismo productivo. En otro párrafo esclarecedor, lamentó que no haya habido una transición que le hubiera facilitado el conocimiento de las cuentas provinciales y el estado en el que queda la administración luego de ocho años de escasa transparencia, algo que quedó documentado en una investigación llevada a cabo a nivel nacional. “No hay información y del manejo de los recursos públicos”, aseguró, para rematar con que “los datos objetivos matan al relato”.
Antes de retirarse de la Legislatura, el primer mandatario provincial recibió los saludos, felicitaciones y buenos deseos de las autoridades y los ilustres que acompañaron el acto.