San Luis vive una de sus mayores expresiones de fe: miles de fieles celebran al Santo Cristo de la Quebrada y al Divino Señor de Renca
Miles de personas llegaron este sábado a Villa de la Quebrada y Renca para participar de las festividades religiosas en honor al Santo Cristo de la Quebrada y al Divino Señor de Renca, las dos devociones más importantes de San Luis. Como cada 3 de mayo, la fe popular moviliza a miles de peregrinos, en una tradición que atraviesa generaciones y une historia, religión y cultura.
En Villa de la Quebrada, la misa central se llevará a cabo a las 15 horas en el santuario, seguida por la tradicional procesión con la imagen del Santo Cristo a las 16. La localidad se convierte estos días en un centro de devoción masiva, donde llegan caminantes de distintos puntos de la provincia y el país, muchos de ellos cumpliendo promesas o renovando su compromiso espiritual.
La historia del Santo Cristo de la Quebrada se remonta a mediados del siglo XIX, cuando un vecino del lugar, Tomás Alcaraz, descubrió un crucifijo intacto dentro de un algarrobo. Ese hallazgo fue considerado milagroso y dio origen al culto que hoy convoca a miles de creyentes.
En Renca, también se vive una intensa actividad litúrgica. Este sábado 3 de mayo se celebrarán misas a las 8:00, 10:30, 16:30 y 20:30. La misa central será a las 10:30 y, al finalizar, se realizará la procesión con la imagen del Divino Señor. La ceremonia será presidida por el obispo de San Luis, monseñor Gabriel Barba.
Ambas celebraciones representan una expresión colectiva de identidad y cultura. Además del componente religioso, los festejos generan un importante movimiento económico y turístico, con la llegada de visitantes, feriantes y comerciantes a ambas localidades.