“Ya no se usan los porcentajes”: Álvarez Pinto relativizó los datos de turismo y generó críticas
En medio de una de las temporadas invernales más flojas para el turismo nacional, el ministro de Turismo y Cultura de San Luis, Juan Álvarez Pinto, sorprendió con una declaración que generó polémica: “Los porcentajes o promedios ya no se usan para tomar políticas o hacer análisis”. Lo dijo en una entrevista con Merlo TV, al ser consultado sobre la ocupación hotelera durante estas vacaciones de invierno.
“Es muy relativo, es muy cambiante”, sostuvo, minimizando así una de las herramientas más tradicionales para evaluar el desempeño del sector. Aunque reconoció que la ocupación apenas rondó el 50% (con picos los fines de semana), insistió en que “hubo movimiento” y que eso es lo que importa.
La frase generó malestar entre prestadores turísticos locales, que en off la calificaron de “desconectada de la realidad” y “peligrosa”. “Decir que los porcentajes no sirven es como gobernar sin brújula. Si no medís, no sabés. Y si no sabés, no podés planificar”, afirmó un referente del sector a este medio.
Lucía Miranda, licenciada en Turismo y ex secretaria de Turismo y Cultura de Villa de Merlo, también cuestionó la afirmación del ministro. “Eso no existe. Justamente se publican estadísticas porque son fundamentales para tomar decisiones. Por eso en la mayoría de los lugares hay observatorios turísticos, demográficos y sociales. Si no tenés porcentajes, no sabés si creció o no creció el destino, si rinde o no rinde la promoción turística, hacia dónde dirigirla”, dijo a ECN, y agregó que, sin datos fiables, no es posible evaluar correctamente el impacto de la actividad en el territorio.
Las estadísticas, como las tasas de ocupación, no solo permiten comparar temporadas o detectar caídas, sino que son fundamentales para diseñar políticas públicas, planificar acciones de promoción y asignar recursos. Desestimarlas implica, para muchos, renunciar a una base objetiva de análisis en tiempos delicados para el turismo nacional. Las últimas temporadas fueron duras para la actividad en todo el país: la crisis económica, la caída del consumo, la eliminación de programas de incentivo y el aumento de los viajes al exterior provocaron un fuerte derrumbe de la demanda.
En Merlo, prestadores y comerciantes advirtieron durante semanas sobre la escasa presencia de turistas, que no solo afecta a la rentabilidad del sector, sino también a la sostenibilidad de los comercios locales. Sin embargo, y a contramano de esas señales, Álvarez Pinto afirmó que el balance fue “positivo”, pese a la situación.
En un contexto donde la estadía promedio en Merlo cayó a solo tres días, los operadores turísticos insisten y aseguran que “sin estadísticas confiables y comparables, cualquier intento de mejorar la calidad del destino será una tarea incierta, además de que se hace imposible evaluar la efectividad de las políticas de promoción y la rentabilidad del sector".