Escándalo y ruptura en la UCR San Luis: denuncias de fraude, amenazas y acusaciones de “quebrar el estado de derecho”
La Unión Cívica Radical de San Luis atraviesa una de las internas más tensas de los últimos años. La Convención Provincial realizada este sábado en la Casa Radical de la capital puntana terminó envuelta en acusaciones de fraude interno, cuestionamientos a la legalidad de las votaciones, denuncias de amenazas políticas y un duro enfrentamiento entre la conducción de Juan Álvarez Pinto y sectores opositores.
La sesión concluyó con la aprobación, por parte del oficialismo partidario, de la posibilidad de que el actual presidente de la UCR provincial pueda volver a presentarse en las próximas elecciones internas. Sin embargo, el desarrollo de la Convención fue rechazado por dirigentes y convencionales opositores, que abandonaron el encuentro y posteriormente difundieron un comunicado denunciando “maniobras fraudulentas” y un “proceso de degradación institucional” dentro del radicalismo puntano.
Según el relato de convencionales que se retiraron, la jornada comenzó con demoras y conflictos durante las acreditaciones de titulares y suplentes. También denunciaron irregularidades en el sistema virtual, donde algunos convencionales habrían sido habilitados discrecionalmente mientras otros quedaron sin poder participar.
Uno de los episodios centrales ocurrió durante la discusión sobre la suspensión de artículos de la Carta Orgánica partidaria, vinculados a limitaciones de reelección, declaraciones patrimoniales e incompatibilidades entre cargos partidarios y funciones ejecutivas.
En ese marco, Fidel Hadad, convencional por Pueyrredón, uno de los oradores opositores pronunció un extenso discurso cargado de críticas hacia la conducción partidaria y especialmente hacia Juan Álvarez Pinto, actual ministro de Turismo y Cultura del Gobierno de Claudio Poggi.
“Pretender suspender artículos por dos años es directamente violar la Carta Orgánica. Pero hay algo más grave: esto es destruir el estado de derecho”, sostuvo durante su intervención.
El convencional cuestionó particularmente el intento de habilitar una nueva continuidad al frente del partido.
“¿Necesitan que el que está siga? ¿No hay más dirigentes en la Unión Cívica Radical para poderla presidir? Tiene que haber re, re, reelección. Se han contagiado demasiado del peronismo”, expresó.
Durante su exposición también criticó la intención de suspender artículos vinculados a declaraciones patrimoniales y aseguró que no existían fundamentos válidos para avanzar con esas modificaciones.
“No hay motivos para adelantar las elecciones, no hay motivos para suspender las declaraciones patrimoniales y no hay motivo para evitar la limitación a la reelección”, afirmó.
El dirigente además recordó que la Carta Orgánica establece incompatibilidades entre funciones ejecutivas y cargos partidarios.
“Quien hoy ocupa la presidencia es ministro e intendente en uso de licencia. Eso probablemente es una barbaridad”, lanzó.
Su intervención tuvo además fuertes referencias históricas al radicalismo y al legado alfonsinista. “Los que vayan a votar afirmativamente, por favor no nombren más a Raúl Alfonsín. Están escupiendo sobre la tumba de Raúl Alfonsín”, sostuvo.
Y agregó: “Van a quebrar el estado de derecho dentro de la Unión Cívica Radical”.
El clima dentro de la Convención se volvió cada vez más tenso entre gritos, interrupciones y acusaciones cruzadas. Sectores vinculados a Walter Ceballos, Alejandro Cacace y dirigentes de Ayacucho terminaron retirándose de la sesión luego de cuestionar el mecanismo de acreditaciones y las votaciones realizadas.
Posteriormente, convencionales provinciales, diputados y dirigentes de los espacios P.A.Ra. San Luis-UCR y Radicales de Ayacucho difundieron un duro comunicado público.
En el documento denunciaron que el sistema de acreditación fue “alterado discrecionalmente” para conformar “una mayoría amañada” con el objetivo de modificar la Carta Orgánica y habilitar una “re-re-elección” de la conducción actual.
“Con estas manipulaciones fraudulentas se buscó conformar una mayoría amañada para modificar la Carta Orgánica y habilitar la re-re-elección del titular del Comité Ejecutivo”, señalaron.
Los sectores opositores también denunciaron presuntas presiones políticas sobre afiliados radicales que actualmente forman parte del Gobierno provincial.
“Afiliados radicales fueron coaccionados y amenazados por el sentido de su posición política o voto en esta Convención”, afirmaron en el comunicado.
Además, sostuvieron que hubo ofrecimientos de contratos y cargos dentro de áreas del Ejecutivo provincial para conseguir respaldos políticos.
Durante la jornada también trascendió que Juan Álvarez Pinto habría advertido a funcionarios radicales que integran el Gobierno provincial que “no se presenten a trabajar el lunes”, frase interpretada por dirigentes opositores como una amenaza de desplazamiento político.
El conflicto interno ya tiene además un frente judicial abierto. Días atrás, la Justicia Federal con competencia electoral rechazó una medida cautelar presentada por sectores opositores contra la conducción partidaria, aunque el planteo de fondo continúa en trámite.
Mientras el oficialismo radical sostiene que la Convención representó un respaldo político e institucional a la actual conducción y una muestra de unidad partidaria, los sectores críticos aseguran que se violó la Carta Orgánica y anticipan que continuarán la disputa tanto en el plano político como judicial.
