Villa de Merlo
La UNLC eligió celebrar el Día del Periodista con una invitación al debate
Como cada año, la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC) invitó a periodistas de Villa de Merlo a un desayuno por el Día del Periodista. El encuentro se realizó este jueves en la sede de la casa de altos estudios y combinó una charla distendida con la rectora, novedades sobre la actualidad universitaria y, hacia el final, una capacitación sobre herramientas de inteligencia artificial pensada para el trabajo periodístico.
Acuerdo con el Gobierno, lucha por la ley de financiamiento y realidad
Antes de la parte más técnica, la rectora Mg. Agustina Rodríguez Saá tomó la palabra para compartir con los presentes las últimas novedades de la universidad.
El primer tema fue el acuerdo alcanzado entre el Gobierno nacional y las universidades, luego de 30 meses de negociación y cuatro marchas federales. La oferta establece un incremento total del 24,33%, dividido en dos tramos (21,33% en junio sobre los básicos de mayo, y 3% en octubre sobre los haberes de septiembre), junto con una garantía salarial y la reapertura de paritarias cada tres meses como máximo.
A esto se suma un 20% más en las partidas de funcionamiento de las universidades y un 50% de aumento en las becas Manuel Belgrano, un punto que toca de cerca a la UNLC, ya que buena parte de sus carreras corresponden a las áreas estratégicas que reciben este tipo de becas.
Para Rodríguez Saá, se trata de "un avance", aunque remarcó que el proceso todavía no termina. En esa línea, señaló que la demanda judicial por la Ley de Financiamiento Universitario, que ya cuenta con fallos favorables en primera y segunda instancia, sigue su curso y ahora espera resolución en la Corte Suprema, y que las universidades no darán marcha atrás hasta lograr su aplicación definitiva.
La rectora también habló de la situación de la propia universidad, que hoy cuenta con unos 2.000 estudiantes entre carreras y cursos presenciales y a distancia. Rodríguez Saá dijo que la crisis económica también impactó en las actividades de extensión y posgrado, que durante 2025 habían permitido a la universidad generar recursos propios. Y precisó que este año se registra una menor demanda, una situación que atribuyó a las dificultades económicas y a la falta de tiempo de quienes buscan capacitarse.
En relación con los docentes, manifestó que la universidad no sufrió renuncias, como ocurre en otras casas de estudio, aunque sí se produjeron cambios en las dedicaciones exclusivas. "Hay docentes que tuvieron que irse a trabajar al sector privado o a escuelas", explicó.

Menosprecio a la UNLC en el “Plan Merlo 2050”
Otro de los temas que abordó fue el plan de ordenamiento territorial "Merlo 2050". La rectora señaló que la Municipalidad de Merlo nunca convocó a la Universidad para participar de su elaboración, pese a que la UNLC ofrece la Tecnicatura en Planificación y Ordenamiento Territorial y otras carreras relacionadas con la preservación del ambiente. En cambio, recordó que el Municipio de Cortaderas sí la invitó a colaborar en un proyecto similar, y mencionó que hasta la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) reconoció el trabajo de la UNLC, a la que convocó en 2025 para formular el Plan de Prevención de Incendios Forestales en las Sierras Centrales.
La definición vino a raíz de la pregunta sobre la experiencia que vivió uno de los docentes de la institución luego de que su presentación en una mesa de trabajo en el Concejo Deliberante fuera descalificada por una funcionaria municipal y quedara inconclusa su exposición, en el marco del debate por el nuevo Código Urbanístico impulsado por el Ejecutivo local.
La rectora contó además que desde el Concejo Deliberante se pidió una posición institucional de la UNLC sobre el proyecto, algo que, para ella, no sería posible porque cada profesional, docente o técnico que participa de estas instancias lo hace con su propia mirada, sin que eso implique una postura unificada de la universidad.
IA y periodismo
Tras este repaso sobre la actualidad de la universidad, llegó la parte más técnica de la jornada, a cargo de Marcelo Alcaraz, periodista y Director de Comunicación de la UNLC. Alcaraz abrió la charla con un reconocimiento al trabajo de quienes ejercen el periodismo desde el territorio, en un momento en el que la profesión atraviesa ataques permanentes que provienen de distintos sectores del poder.
A partir de ahí, hizo un repaso por distintas herramientas de inteligencia artificial (IA) y compartió sugerencias para el trabajo diario en una redacción, desde cómo organizar entrevistas y sistematizar fuentes hasta generar contenido para redes sociales y evitar errores frecuentes en su uso.

Después tomó la palabra la diseñadora gráfica Rocío Vaez, quien sumó una mirada desde su área y mostró cómo, al usar las mismas herramientas de IA, muchos flyers y piezas gráficas terminan con una estética muy parecida entre sí, lo que ocasiona una pérdida de identidad visual propia. Asimismo, advirtió sobre los riesgos de la IA en fotografía, donde imágenes alteradas o generadas artificialmente pueden afectar la credibilidad de un medio si no se manejan con cuidado.
Esos ejemplos abrieron paso a un intercambio entre colegas. Con la IA, hoy es posible producir en segundos un texto, un flyer o una foto que parezca profesional, lo que multiplicó la cantidad de medios y de contenido en circulación.
La conversación no tardó en derivar en las fake news, los deepfakes y la posverdad, conceptos que hace apenas unos años parecían lejanos y que hoy forman parte de las preocupaciones cotidianas de cualquier redacción. Porque si la inteligencia artificial permite crear contenidos cada vez más convincentes, también vuelve más compleja una tarea tan básica como distinguir entre lo verdadero y lo falso.
Así, se volvió a una idea tan vieja como el propio oficio. En tiempos en que cualquiera puede publicar, generar imágenes o producir contenidos con ayuda de la IA, la diferencia sigue estando en quién chequea, quién conoce las fuentes y quién está dispuesto a salir a buscar la historia para contarla con una mirada propia.