Argentina e Inglaterra, frente a frente otra vez: un clásico mundial con historia, memoria y una final en juego
Hay partidos que definen campeones. Y hay otros que quedan para siempre.
Argentina e Inglaterra vuelven a encontrarse en un Mundial y, una vez más, el resultado será apenas una parte de la historia. La semifinal que se jugará este miércoles, desde las 16 horas, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, reedita una rivalidad que se construyó durante seis décadas y que convirtió cada enfrentamiento en un acontecimiento seguido por millones de personas en todo el mundo.
Desde la polémica expulsión de Antonio Rattín en Inglaterra 1966 hasta la tarde inolvidable de Diego Maradona en México 1986, pasando por el cruce de Francia 1998 y la revancha inglesa en Corea-Japón 2002, cada capítulo dejó una huella distinta. Ningún otro duelo entre selecciones reúne tantos recuerdos compartidos para varias generaciones de argentinos.
La relación entre Argentina e Inglaterra también está marcada por el conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas y la guerra de 1982. Ese contexto hizo que, con el paso de los años, los enfrentamientos mundialistas entre ambas selecciones adquirieran una trascendencia que excede lo estrictamente deportivo.
En ese marco, la FIFA dispuso para la semifinal la prohibición del ingreso de banderas con referencias a las Islas Malvinas. La medida generó polémica entre hinchas argentinos y volvió a sumar un elemento extrafutbolístico a un duelo con una historia singular.
Cuarenta años después del Mundial de México, será Lionel Messi quien lleve la cinta de capitán en un nuevo Argentina-Inglaterra. A los 39 años, llega como una de las grandes figuras del torneo, con ocho goles y dos asistencias, decidido a conducir al equipo de Lionel Scaloni hacia otra final del mundo.
El seleccionado argentino alcanzó las semifinales después de un recorrido tan exigente como emocionante. Eliminó a Cabo Verde y Suiza en tiempo suplementario y logró una remontada ante Egipto que mantuvo viva la ilusión de defender el título conquistado en Qatar 2022.
Enfrente estará una Inglaterra que también quiere escribir su propia historia. El equipo dirigido por Thomas Tuchel buscará volver a una final mundialista después de 60 años, apoyado en el talento de Jude Bellingham y el poder goleador de Harry Kane.
Cuando el árbitro estadounidense Ismail Elfath marque el inicio del partido, habrá una final en juego. Pero también volverá a ponerse en marcha una rivalidad que, desde hace décadas, convirtió a Argentina e Inglaterra en mucho más que dos selecciones enfrentadas por una pelota.