(POT) 2050
Se definieron las fechas y la metodología para el relevamiento barrial del ordenamiento territorial
El Concejo Deliberante de Villa de Merlo confirmó que a partir del sábado 15 de agosto pondrá en marcha la etapa de participación ciudadana para la elaboración del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) 2050, que llevará a concejales y encuestadores a recorrer distintos barrios de la ciudad durante tres fines de semana consecutivos.
La decisión quedó formalizada el martes en una reunión de la Comisión Plenaria de Ordenamiento Territorial, integrada por la presidenta del Concejo, Mgtr. Patricia Morandé, y los concejales Dra. María José Álvarez, Daniel Orué, Ana Laura Ferrarotti, Lic. Lucas Di Diego, Magdalena Albornoz y Mauricio Lamas. Durante el encuentro se cerró el Anexo V del expediente del POT y se definió el formato de la guía metodológica para el relevamiento barrial complementario, aunque el despacho formal se votará recién este jueves.
Según el comunicado oficial difundido por el Municipio, la iniciativa, impulsada por el oficialismo pero "acompañada por todos los bloques políticos", buscará "que el debate sobre el futuro desarrollo de la ciudad trascienda el recinto legislativo y llegue a cada barrio". Los concejales acompañarán a los equipos de encuestadores durante las recorridas, con el objetivo de medir el nivel de información que tiene la población sobre el proyecto y recoger aportes vinculados al desarrollo urbano, ambiental, productivo y social de la Villa.
Sin embargo, el detalle operativo del relevamiento no fue explicitado. Según pudo saber ECN, el sondeo no se hará vivienda por vivienda. Se relevarán casas de forma intercalada, con las cuadras exactas todavía por definir.
En tanto, serán 18 encuestadores en total, distribuidos de manera negociada entre las distintas bancadas: ocho por el oficialismo (UCR-Avanzar), ocho por la oposición (PJ, Socialismo merlino y Colectivo Comechingones) y dos por el espacio minoritario (La Libertad Avanza), que también deberá aportar personal al operativo.
Los concejales no participarán como encuestadores sino en calidad de supervisores durante las recorridas, a fin de evitar el contacto directo puerta a puerta para no condicionar las respuestas de los vecinos.
Disputa por el cuestionario
Una de las discusiones más relevantes al interior de la comisión giró en torno al contenido de la encuesta. De acuerdo a fuentes de la oposición consultadas por este medio, la versión original del cuestionario incluía preguntas consideradas "dirigidas", lo que motivó un pedido de revisión. Finalmente, el oficialismo aceptó incorporar y modificar preguntas propuestas por los bloques opositores, arribando a una versión considerada "más equilibrada" por quienes participaron de la negociación.
En la gacetilla municipal se hace hincapié en las garantías de “transparencia” del proceso. todos los participantes del relevamiento estarán identificados con credenciales oficiales, las encuestas serán anónimas y voluntarias, y no requerirán documentación ni pago alguno. Y se remarcó que la presencia de concejales de los distintos espacios políticos busca "garantizar un relevamiento transparente, seguro y representativo, evitando posibles sesgos en la recolección de datos".
Cronograma de recorridas
- Sábado 15 de agosto: Cerro de Oro (Cerro de Arriba y Cerro de Abajo), de 14 a 18/19 hs.
- Sábado 22 de agosto: barrios Rincón y Los Nogales, de 14 a 18 hs.
- Sábado 29 de agosto: Piedra Blanca Arriba y Piedra Blanca Abajo, de 14 a 18 hs.
Una vez finalizada la etapa de encuestas y sistematizada la información, el Concejo prevé realizar encuentros barriales para presentar los resultados a los vecinos y continuar el intercambio.
Por qué esos barrios y no otros
La elección de Cerro de Oro, Rincón del Este, Los Nogales y Piedra Blanca no fue azarosa. Se trata de zonas donde el proyecto original prevé las modificaciones normativas más profundas, y por lo tanto las que concentraron la mayor cantidad de reclamos vecinales desde que se conoció el anteproyecto.
Entre los cambios que más resistencia generaron figuran la reducción del tamaño mínimo de las parcelas (que habilitaría mayor subdivisión del suelo en zonas hoy de baja densidad), el incremento de la ocupación habitacional permitida y la ampliación de las alturas de edificación. En el caso puntual de Parque Los Nogales, los vecinos advirtieron además sobre la posible habilitación de usos comerciales de mayor escala en áreas hoy residenciales y turísticas.
El punto más sensible, sin embargo, pasa por la cota 1.000 de las Sierras de los Comechingones. La posibilidad de habilitar intervenciones urbanas por encima de esa línea (que afecta directamente a estos barrios) concentró la mayor cantidad de observaciones durante las mesas técnicas, por tratarse de zonas ambientalmente frágiles y asociadas al principal atractivo natural de la ciudad. A esto se suma la preocupación por la disponibilidad de agua, un servicio que ya presenta dificultades y no cuenta con estudios que garanticen su sostenibilidad ante un eventual aumento de la densidad urbana.
Estos mismos barrios fueron los que motorizaron talleres autoconvocados y mapeos colectivos durante los últimos meses, además de pedidos formales de Banca Ciudadana ante el Concejo Deliberante para trasladar sus reclamos al recinto. El propio proceso de las mesas técnicas (que se extendió durante nueve encuentros con vecinos, profesionales, universidades y funcionarios) terminó reconociendo que no logró construir consensos, y que buena parte de las objeciones apuntaron justamente a la falta de trabajo de campo local en el diagnóstico elaborado por la consultora cordobesa Estudio Estrategias. Esa falta de consenso fue la que obligó a modificar el cronograma original y a sumar esta etapa de relevamiento barrial antes de avanzar con la redacción definitiva del Código de Ordenamiento Territorial.
Lo que dice la letra chica del Anexo V
El texto que la Comisión Especial llevará a votación este jueves (la Guía Metodológica y Operativa para el Relevamiento Barrial Complementario) enmarca todo el operativo dentro del Manual Institucional de Recopilación, Registro y Sistematización de Información, aprobado por Resolución N.º 2486-C.D.-2026. El documento aclara, además, que la información recogida tendrá carácter "exclusivamente descriptivo, documental e informativo", sin implicar por sí misma valoración técnica ni constituir fundamento suficiente para las decisiones legislativas posteriores.
Entre las precisiones que no figuraban en el comunicado ni en las versiones político-informales, se destacan:
- Quién puede ser encuestado: personas mayores de 16 años con residencia efectiva mínima de seis meses en el barrio, aunque también podrán consultarse comerciantes, prestadores de servicios e instituciones como fuentes complementarias.
- Encuesta aleatoria: el diseño muestral prevé un sistema de "saltos sistemáticos entre viviendas", partiendo de puntos previamente determinados para evitar la selección discrecional.
- Margen estadístico: la referencia metodológica es un nivel de confianza del 95% y un margen de error de alrededor de 5% (el apéndice técnico lo ajusta a 4,8%).
- Universo y muestra por sector: para una población estimada de 5.700 habitantes en las tres zonas relevadas, se proyecta un total de 380 encuestas, distribuidas de forma proporcional:
Sector | Población | Peso | Encuestas |
Piedra Blanca (RB-03) | 3.000 | 48,4% | 183 |
Rincón / Los Nogales (RB-02) | 1.500 | 32,2% | 120 |
Cerro de Oro (RB-01) | 1.200 | 19,4% | 77 |
- Un matiz sobre la supervisión: el reglamento prevé la figura de un único Supervisor de Campo a cargo de coordinar el operativo y controlar el cumplimiento metodológico, lo que matiza la idea de que "todos los concejales" actuarán como supervisores el mismo día; su rol formal parece limitarse al acompañamiento durante las recorridas.
- Capacitación obligatoria previa: los 18 encuestadores deberán pasar por una instancia de capacitación sobre neutralidad, objetividad y no direccionamiento de respuestas antes de salir a campo, requisito excluyente para participar del operativo.
- El cuestionario mide, entre otras cosas, la legitimidad del propio proceso: el formulario aprobado (Apéndice I) incluye preguntas sobre cota de edificación, subdivisión de lotes y riesgo ambiental, pero cierra con una pregunta explícita que permite al vecino calificar el plan como "cerrado y prediseñado" y que no representa la realidad del barrio (una opción que confirma, en los hechos, el ajuste que reclamó la oposición sobre la versión original del cuestionario).
- Los formularios no se destruyen ni se resumen sin trazabilidad: cada encuesta y cada Ficha Territorial Barrial deberá conservar código documental, fecha y responsable de registro, y toda la información se incorporará a instrumentos específicos (la Matriz General Integrada de Aportes, la Matriz de Contraste Documental y la Matriz de Consensos y Disensos) dentro del expediente legislativo del futuro Código de Ordenamiento Urbano Territorial.
Un proceso que viene bajo la lupa
El relevamiento se da en el marco de un debate que ya lleva varios meses de exposición pública. La audiencia pública por el POT 2050, realizada en febrero y marzo de este año, había dejado planteados reclamos de organizaciones ambientales y sectores académicos locales por mayor participación ciudadana y por la elaboración del diagnóstico base a cargo de una consultora externa a la provincia. La negociación en torno al cuestionario del relevamiento barrial parece responder, al menos en parte, a esas mismas tensiones: garantizar que el instrumento de consulta no termine direccionando las respuestas de la comunidad sobre un proyecto que definirá el modelo de crecimiento de la Villa hacia 2050.