Cuando la fauna toca el timbre
Zorros en el centro de Merlo: vecinos reclaman una respuesta por los inconvenientes que generan
Primero aparecieron en los techos. Después comenzaron a recorrer los patios y, según cuentan los vecinos, algunos ya se animan a entrar a las viviendas. La convivencia con zorros silvestres dejó de ser una postal curiosa de Villa de Merlo y empezó a convertirse en un problema cotidiano para algunas familias del centro.
Un grupo de vecinos se comunicó con ECN para contar la situación y señaló que presentó un reclamo formal ante las autoridades locales. Según relataron, los animales circulan tanto durante el día como por las noches y utilizan los techos como lugar de paso.
El problema, aseguran, no termina allí. Algunos vecinos denunciaron ataques a mascotas pequeñas, bolsas de residuos rotas en busca de comida e ingresos a las viviendas. Por ese motivo, explicaron que deben mantener puertas y ventanas cerradas para evitar que los animales entren.
Las noches también se volvieron complicadas para algunas familias. El movimiento de los zorros sobre los techos genera ruidos que, según los testimonios recibidos, dificultan el descanso.
En una de las propiedades, además, los animales habrían destrozado varias macetas después de que los vecinos colocaran restos de comida en la tierra como fertilizante. La presencia de alimento habría contribuido a que regresaran al lugar.
Un pedido para intervenir sin dañarlos
Los vecinos que hicieron llegar el reclamo aclararon que no quieren que se difundan públicamente las direcciones donde se producen estos episodios. La intención, explicaron, es evitar que alguien pueda localizar a los animales y lastimarlos.
El pedido apunta a que las autoridades intervengan y evalúen una alternativa para retirar o reubicar a los ejemplares de las zonas residenciales, de manera segura tanto para las personas como para los propios animales.
Según señalaron a ECN, el área municipal de Zoonosis y la Policía Ambiental ya fueron informadas sobre la situación y tendrían conocimiento de los reclamos desde hace varios días. Sin embargo, los vecinos cuestionaron que hasta el momento no hayan recibido una respuesta concreta.
Mientras tanto, los animales siguen haciendo de las suyas entre patios, ventanas y techos. Y lo que para muchos podría ser una escena simpática de la fauna local, para quienes los tienen arriba de la casa durante la madrugada ya se transformó en un problema que esperan que tenga una solución antes de que la convivencia se vuelva todavía más difícil.