Elías Adre: el "Gobernador olvidado"
Elías Adre nace el 1 de marzo de 1920 en Concarán, siendo hijo de Angel Adre y Ema Rachid,
Don Elías al igual que su padre desarrolla una actividad comercial teniendo una Tienda denominada “Casa Adre” ubicada inicialmente frente a la YPF, y luego al frente de la Plaza, donde se encuentra actualmente el Casino Tropicana. Simpatizante del club BAP, ocupó cargos en la Comisión Directiva, llegando a ser Presidente de dicha institución. Elías, contrae matrimonio con María Noemí Sosa, siendo sus hijos Mario (que fallece durante su niñez) y Angel Guillermo Adre. Este contrae matrimonio con Mariana Sánchez, teniendo 4 hijos: Mario Elías, Cecilia, Laura y Guillermo Adre.
La actividad por la cual más se recuerda a Elías Adre, es sin lugar a dudas la política .En representación del Peronismo, Elías integra el primer Concejo Deliberante de Concarán de 1946 a 1948 junto a Ernesto Allende Ortiz, Juan Godoy Perona, Pablo Massi, Agustín Meza, Amleto Sergiani, Jesús Suárez y Conrado Villegas. De 1948 a 1950 fue secretario municipal en la gestión de Paulino González, Tras triunfar en las elecciones, desempeñó el cargo de Intendente en el período de 1950 a 1952, posteriormente Diputado Provincial por el Departamento Chacabuco en dos períodos .Integró la comitiva que acompañó el regreso de Perón en 1972 tras 17 años de exilio, y con el apoyo de la llamada “Liga del Norte” logra su postulación a Gobernador por el FREJULI, triunfando en las elecciones de marzo de 1973, asumiendo el cargo el 25 de mayo.

Su mandato se vio afectado por la oposición de muchos dirigentes de su propio partido tanto de San Luis como de Villa Mercedes, que no conseguían digerir que un hombre del interior de la Provincia hubiese conseguido acceder a la gobernación, la oposición de “sus propios compañeros de militancia” en muchos casos llevó a la difamación y a la calumnia contra el gobernante.
A pesar de eso y el poco tiempo que duró su gestión, se hicieron importantes obras, como la firma del Acta de Reparación Histórica que significó para las provincias de San Luis, La Rioja y Catamarca, postergadas en el tiempo, el comienzo de una serie de reivindicaciones económicas que darían origen al proceso de promoción industrial, que vería sus frutos años más tarde, impulsando con sus gestiones la instalación posterior de Bagley en Villa Mercedes. Otro proyecto importante fue la creación de la Tercera Circunscripción Judicial, justamente en Concarán, y que permitió una mayor descentralización en el ámbito judicial. Concretó la rehabilitación de la planta de cemento “El Gigante”, un emprendimiento que estaba totalmente paralizado, y lo hizo a pesar de la oposición de importantes grupos empresarios que querían monopolizar el mercado. Viendo la posibilidad de potenciar la actividad turística se construyen hosterías en el interior de la Provincia. Comenzó la construcción de los parques industriales de San Luis y Villa Mercedes, un plan de viviendas, el comienzo del Complejo Hidroeléctrico del “Dique las Huertitas”, la construcción del Dique embalse Paso de las Carretas, comenzaron a pavimentarse rutas de la provincia, y se inició la construcción del Hotel Internacional Potrero de los Funes. En materia educativa y con el objetivo de terminar con las escuelas “ranchos” y dignificar al maestro rural, comenzó la construcción de gran cantidad de escuelas de personal único, y el 20 de septiembre de 1974 comienza a funcionar la Escuela de Educación Técnica Mixta Profesional, que luego fue reemplazada por la Epet 6 . En el aspecto sanitario se crea el centro de salud regional con sede en Concarán, lo que evitaba en alguna medida que los pacientes debieran ir a San Luis o Villa Mercedes. Se inauguran centros cívicos en diferentes lugares de la Provincia, como también la luz eléctrica.
Entre sus amistades en la política, podemos mencionar al General Franklin Lucero, Ministro de Ejército durante la Presidencia de Juan Domingo Perón de 1946 a 1955 y Abraham Sirur Flores, destacado político de Santa Rosa del Conlara.
Al producirse el golpe de Estado de 1976, no solamente debió abandonar el cargo de Gobernador, sino que fue detenido en el penal militar de Magdalena (Buenos Aires), traicionado por algunos que no entendían el verdadero significado de la palabra Democracia. Durante su
detención, el encierro y la tortura a la que fue sometido provocó un deterioro de su estado de salud, ello motivó que fuese liberado en abril de 1980 para volver a su Concarán natal, aunque con una total restricción, no pudiendo abandonar su domicilio, y con dos policías permanentemente en la vivienda familiar.
Ana María Chaher en un escrito para la revista “Trapalanda 12” del Centro de Historia de Merlo, recuerda una anécdota que evidencia la honestidad de don Elías Adre, así la autora expresa “Estaban por licitarse hosterías en el interior de la Provincia, cuando por medio de un familiar recibe una oferta muy sustanciosa, una empresa mendocina le pagaría una suma muy apreciable si el Gobernador los beneficiaba con la licitación”, seguidamente la autora describe el desenlace cuando un constructor intermediario fue a ver al Gobernador “Temblaban las viejas paredes de la Casa de Gobierno por lo que sucedía en el despacho, el constructor salió como disparado. Estando preso en su casa, en el último año, le recordaron el hecho diciéndole que lo debía haber aceptado ya que su situación económica era paupérrima. Su reacción fue peor que la anterior. Dijo que por lo único que quería salir de su encarcelamiento, limpio de juicios, era para demostrar su honestidad”.
José Samper en su libro “Entre el atraso y el autoritarismo” destaca de don Elías lo siguiente: “Nada de lo que se hizo en San Luis en cuanto al crecimiento económico y social se pudo hacer sin el aporte tan esclarecedor como el de Elías Adre. Muere en la pobreza al punto que sus amigos, entre los que me cuento, tuvieron que aportar para los gastos de su sepelio”. Samper asimismo destaca “En el gobierno de Adolfo Rodríguez Saa se continuaron las obras que dejó inconclusas Elías Adre o empezó otras que éste no pudo concretar con una continuidad de políticas que pocos precedentes tienen en la historia de San Luis. Adolfo Rodríguez Saa en reiteradas oportunidades expresó que estaba equivocado en sus años mozos en la oposición a Elías Adre”.
Elías Adre falleció el 30 de junio de 1980, como consecuencia de complicaciones de su estado de salud derivados de su prisión en Magdalena. La historiadora Olga Sirur Flores, en su libro “Concarán, su historia” lo describe a la perfección cuando dice “Su temple y sus convicciones fueron y deberían seguir siendo un ejemplo de vida. Su lucha permanente y sus ideales políticos, no declinaron ante las adversidades, ya que murió amargado y sin fortuna alguna, no teniendo la felicidad de vivir el retorno de la Democracia por la cual tanto había luchado”.

Si bien en su localidad natal, Concarán, Don Elías es recordado plenamente como hijo dilecto de esta localidad, y lleva su nombre una calle, la plaza y la Escuela Técnica N° 26 de Concarán, y en Villa Mercedes se impuso su nombre al Boulevard de acceso al complejo La Ribera, como asimismo al barrio 292 Viviendas de la ciudad de San Luis, a mi juicio falta difundir más la obra de gobierno de Elías Adre, y reconocer su importante labor, en una época tan difícil para la Argentina como lo fue en los años que le tocó gobernar, como asimismo el reconocimiento a este gran gobernante, que debió soportar la falta de apoyo de muchos dirigentes de su propio partido, y la persecución del gobierno militar, el valorar a quien ingresó a la política con un caudal económico, y que no solo no incrementó su patrimonio, sino que por el contrario perdió todo su capital, lo que contrasta con el modelo actual de la mayoría de la clase política.
Hay que rescatar definitivamente del olvido, al hombre que demostró que no hace falta residir en la Capital de la Provincia, o en Villa Mercedes, y que aun proviniendo de una localidad más pequeña se pueden hacer cosas grandes.
Por José Mario Costamagna.