Chicaneó y le recordaron su “panquequeo” político
Le pusieron los puntos a la presidenta del Concejo Deliberante de Villa de Merlo
La sesión de este jueves en el Concejo Deliberante terminó con aprobación unánime, pero el clima estuvo lejos de ser armónico. Se avanzó con la donación de inmuebles al Gobierno de la Provincia de San Luis para la construcción de las viviendas sociales del programa “Tenemos Futuro”, aunque el tratamiento expuso tensiones políticas y cuestionamientos por los tiempos del expediente.
El proyecto, enviado por el intendente interino a comienzos de abril, llegó al recinto cuando las obras ya llevan al menos dos meses de ejecución. Ese fue el punto que encendió el debate.
La concejala del PJ, Lucía Miranda, fue la primera en pedir la palabra. Aclaró que acompañaba la iniciativa y respaldaba la construcción de viviendas, pero marcó el problema de los tiempos. Señaló que el Concejo fue convocado a convalidar algo que, en la práctica, ya está en marcha.
La respuesta no tardó en llegar. La presidenta del cuerpo, Patricia Morandé, pidió la palabra, dejando momentáneamente su lugar, para defender al Ejecutivo. Argumentó que las demoras obedecen a cuestiones heredadas de gestiones anteriores y buscó justificar el circuito administrativo.
Pero lejos de cerrarse ahí, el intercambio escaló. Miranda volvió a intervenir y trajo a colación lo ocurrido en el barrio Los Troncos, donde el municipio había avanzado con el desmonte de un espacio verde sin previo aviso. “Habían pedido limpieza y apareció una topadora un feriado que arrasó con todo”, relató, apoyándose en testimonios de vecinos y repercusiones mediáticas.
Además, aseguró haber advertido la situación al secretario de Ambiente, quien le habría manifestado desconocer lo ocurrido. “Después hablamos de educación ambiental… ¿Cómo le decimos a la gente que cuide, que no saque el árbol de la puerta de la casa, cuando el mismo municipio va y pasa una topadora a un espacio verde?”, planteó.
Pero el momento más incómodo llegó cuando la concejala apuntó directamente contra Morandé. En respuesta a las críticas hacia gestiones anteriores, le recordó que ella misma formó parte de esas gestiones. “La presidenta fue parte de esos gobiernos también. Usted estuvo como secretaria de Gobierno de ese gobierno, así que, si vamos a remontar todo esto, podría pensarse que usted también, en ese rol, podría haber hecho algo con esa documentación”, lanzó, dejándola en ridículo en plena sesión.
Lejos de retroceder, Miranda insistió en que no se trata de revisar el pasado para culpar, sino para mejorar. Dijo que durante el verano el propio Concejo fue convocado con urgencia a extraordinarias para tratar temas “en tiempo y forma” y que lo mismo se podría haber hecho con este caso.
Es sistemático el ataque del oficialismo contra la minoría. Días atrás una puntera relacionada a la familia del poder local, en una banca ciudadana que se convocó por otro motivo, pidió la destitución de los concejales de la oposición que presentaron denuncias penales contra el intendente electo Juan Álvarez Pinto y el interino Leonardo Rodríguez. El episodio no se lee en clave ingenua, ya que en medio del clima preelectoral, suena con fuerza el nombre de Lucía Miranda como posible candidata a la intendencia de Villa de Merlo.