“Un mimo al alma”: Los Pirípulos reciben el Premio Polo Godoy Rojo de la UNSL
Los Pirípulos recibirán este martes el Premio “Polo Godoy Rojo” de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), una de las distinciones que la casa de estudios entrega cada año en el marco de su aniversario para reconocer trayectorias del ámbito artístico y cultural.
El grupo de teatro popular está integrado por Guillermina Gómez Miró, Fabián Rodríguez y Gregorio Rodríguez, y desde hace más de tres décadas construye una forma de hacer teatro que se desplaza de los espacios tradicionales hacia otros territorios, con funciones en escuelas, plazas y comunidades del interior del país.
La ceremonia será a las 10 horas, en el Auditorio Mauricio López, en una jornada que transcurrirá marcada por el conflicto en el sistema universitario nacional y por una nueva Marcha Federal Universitaria en defensa de la educación pública y contra el ajuste presupuestario, que se replicará en distintos puntos del país.
En ese contexto, el galardón no aparece para el grupo como un acto protocolar más, sino como una forma de reconocimiento a un recorrido que ellos mismos asocian a lo colectivo, lo comunitario y una práctica sostenida en el tiempo.
“Este premio, en estas épocas de mezquindades y egoísmo, es un mimo al alma”, resumió a ECN Fabián Rodríguez.
La lectura de la distinción se cruza también con su propia historia. “Venimos de la educación pública. En mi caso, soy primera generación de universitarios y vengo de una familia obrera. Es un orgullo que sea de la Universidad Nacional de San Luis”, agregó.
Para los integrantes, el reconocimiento se enlaza con la continuidad de un trabajo que no se piensa desde los circuitos tradicionales del teatro, sino desde los márgenes.
“Creemos que nadie se salva solo y, en estos tiempos donde la crueldad parece ser la dimensión que rige la era, recibir una mención por el trabajo comprometido con los derechos humanos también es reafirmar nuestro compromiso”, dijo Guillermina Gómez Miró.

En esa misma lógica, remarcan una forma de hacer teatro que se construye allí donde muchas veces no hay otras propuestas artísticas. “Montar nuestro teatro en escuelas albergues, en comunidades donde los grupos no llegan, eso es el teatro popular”, explicaron.
“Nunca nos interesó llegar a las grandes ciudades ni tener carteles de ninguna índole”, señalaron.
El reconocimiento de la UNSL aparece así como parte de un mismo recorrido: el de un teatro que eligió los territorios comunitarios como espacio de trabajo y que hoy recibe una distinción desde una universidad pública que, en este caso, dialoga con esa historia.
“Nos sentimos enormemente agradecidos a esta provincia y a su gente, que nos permitió desarrollar nuestra labor artística y docente. La comunidad es la que construye la red que nos sostiene”, concluyeron.