POT 2050
El futuro de Merlo se debate en los barrios: crece la reacción vecinal frente al nuevo ordenamiento territorial
El debate por el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial de Villa de Merlo impulsado por el Ejecutivo comenzó a instalarse con fuerza en distintos barrios de la ciudad, donde vecinos mantienen reuniones, talleres y presentaciones institucionales ante cambios que consideran sustanciales para el modelo de desarrollo urbano.
Las inquietudes se repiten en sectores como Cerro de Oro, El Pantanillo, Parque Los Nogales y Rincón del Este, donde surgieron espacios de discusión autoconvocados en torno a la planificación del crecimiento de la ciudad.
Cambios en la urbanización bajo la lupa
Entre los principales puntos de preocupación aparece la reducción del tamaño mínimo de las parcelas, una modificación que habilitaría una mayor subdivisión del suelo en zonas donde actualmente predominan lotes de baja densidad.
También se cuestiona el incremento de la ocupación habitacional y la ampliación de las alturas de edificación permitidas, aspectos que vecinos asocian a una mayor intensidad constructiva y a una transformación de la fisonomía urbana de los barrios.
En esa línea, advierten además sobre la posible incorporación de nuevos usos del suelo en sectores como Parque Los Nogales, donde el esquema en discusión habilitaría actividades comerciales de mayor escala, como talleres mecánicos o estaciones de servicio, en áreas actualmente residenciales y turísticas.
Según plantean, se trata de modificaciones que impactarían en la configuración de los barrios y en el tipo de actividades permitidas dentro del territorio.
Otro eje en discusión es la posibilidad de habilitar intervenciones urbanas por encima de la cota 1.000 de las Sierras de los Comechingones. Para los vecinos, este punto introduce una modificación sensible en términos ambientales y paisajísticos, ya que se trata de zonas consideradas frágiles y asociadas al principal atractivo natural de la localidad.
El agua, el punto más crítico
Vecinos de distintos barrios señalan que ya existen dificultades en el suministro en distintos sectores de la villa y advierten que el sistema actual no cuenta con estudios ni proyectos que garanticen a futuro el servicio para toda la población.
La discusión se centra no solo en la situación actual, sino en el impacto que podría tener un incremento de la densidad urbana sin una infraestructura acorde.
Reclamos por participación en el proceso
En este contexto, el espacio “Ciudadanía por una participación activa”, integrado por referentes sociales, ambientales y políticos, difundió un comunicado en el que cuestionó el modo en que se llevó adelante el proceso de elaboración del plan de ordenamiento territorial.
Reiteraron que no hubo una convocatoria amplia a vecinos ni a organizaciones sociales y ambientales en las primeras etapas del debate, y que la apertura de instancias posteriores respondió a la organización vecinal (Audiencia Pública y la realización de las mesas sectoriales, que este martes tendrá su último encuentro).
“Hablar de participación ciudadana no es hacer participación ciudadana”, señalaron en el documento.
El espacio informó además que se vienen desarrollando talleres barriales autogestionados, basados en mapeos colectivos, con el objetivo de identificar qué aspectos de cada barrio deben preservarse y cuáles podrían modificarse en el marco del nuevo esquema urbano.
Los resultados de esos encuentros serán presentados en los próximos días y sus impulsores esperan que sean incorporados al diagnóstico del plan elaborado por una consultora cordobesa.
Banca Ciudadana en distintos barrios
Vecinos de El Pantanillo, Cerro de Oro y Parque Los Nogales presentaron pedidos formales para hacer uso de la Banca Ciudadana en el Concejo Deliberante.
El objetivo es trasladar al ámbito institucional los planteos surgidos en los barrios, en un proceso de ordenamiento territorial cuestionado por su inicio a puertas cerradas y que debió abrir instancias de participación (aunque limitada) luego de la presión vecinal.