2026-07-01

Comerciantes de Merlo alertan que atraviesan una crisis "peor que la de 2001"

Caminar hoy por el centro y la periferia de la Villa de Merlo es toparse con una contradicción que preocupa. Por un lado, se observan nuevas construcciones que avanzan sobre el paisaje urbano; por el otro, proliferan carteles de "Se Alquila" que permanecen idénticos e inmóviles durante meses. Para los referentes del sector comercial, el diagnóstico ya no se maquilla con optimismo de temporada. La realidad actual evoca los fantasmas más temidos de la historia económica reciente.

Quien le puso voz a este termómetro de la calle fue el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios de Villa de Merlo, Flavio D'Angelo. En una entrevista con El Corredor Noticias (ECN), el dirigente trazó una cruda radiografía de la actividad y aseguró, sin rodeos, que el sector mercantil atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas y que la situación "está peor que en 2001". Según explicó D'Angelo, la crisis no discrimina y alcanza a prácticamente todos los rubros, impulsada por la drástica caída del consumo, el endeudamiento de las familias y la falta de acceso al crédito.

La matemática de la asfixia

La crisis actual se traduce en números que golpean diariamente a las familias que intentan mantener sus persianas altas en la Villa. Al respecto, el titular de la Cámara fue categórico sobre el esfuerzo diario: “Hoy la realidad te obliga a estar más horas detrás de un mostrador para poder pagar gastos. No le cierra a nadie. Gran parte de ese dinero se va en impuestos. Hoy la gente no tiene la plata en el bolsillo”.

A esta preocupante falta de margen de ganancia se suma la asfixia financiera como uno de los factores más críticos. D'Angelo detalló que “el tema de los intereses, la deuda y la morosidad que hay en tarjetas de crédito afecta directamente, porque ya los bancos tampoco están dando crédito por la alta morosidad”, apuntando también a la responsabilidad directa de las entidades bancarias por las altas tasas que cobran en este contexto.

Para completar un panorama ya de por sí complejo, a la recesión de la calle se le acopla un cambio estructural en los hábitos de consumo que acelera el cierre de locales físicos. Se trata del fuerte impacto del comercio virtual; el crecimiento de la venta electrónica, que antes representaba un 14%, trepó de forma contundente al 28%, restándole presencialidad, ventas y oxígeno a las tiendas tradicionales de la Villa.

Tarifazos y salarios por el piso: "Nos estamos desangrando"

Para la institución, los incrementos en los servicios públicos y en los insumos básicos terminaron de agravar el escenario. "El horizonte se ve muy negro. Se necesita que se inyecte dinero para que la gente consuma. Los salarios están por el piso", advirtió D'Angelo, al hacer especial hincapié en el impacto de los servicios esenciales: "El incremento que ha venido del gas y de la luz es realmente durísimo".

A este combo se le suma la suba generalizada en los costos de movilidad. "Los aumentos en el transporte y en la nafta también golpean. Nos estamos desangrando sin tener capacidad de reacción. Es terrible", lamentó.

El debate por la emergencia

Ante este ahogo, el escenario instaló el debate legislativo para declarar la "emergencia turística". Sin embargo, el sector comercial advierte que el enfoque se queda corto frente a la magnitud de la crisis. "La emergencia económica es en todos los rubros, no es solo en el área turística", diferenció D'Angelo.

Además, respecto a las tasas que sostienen al ente de promoción (EMIPROTUR), fue realista sobre la recesión que se vive en la calle: "Las acciones para estar siendo visibilizados están buenas, pero hoy no tenés el consumidor que viene a hacer el gasto. Afecta a toda la economía de todos los potenciales turistas que pueden venir".

Reclamos que se repiten desde hace años

D'Angelo sostuvo que los pedidos urgentes del sector no cambiaron con el paso del tiempo y que siguen pendientes en la agenda pública, más allá de los distintos gobiernos de turno: "Lo que se ha pedido es histórico: la baja de impuestos, la posibilidad de financiación, el acceso al crédito y la baja de las tasas de interés. Venimos pidiendo lo mismo históricamente".

Al ser consultado sobre la relación con el municipio, el dirigente reveló que hoy se encuentran en una suerte de bypass institucional. "Estamos corriendo todos atrás de las necesidades. Las conversaciones que tenemos como comerciantes es en el local, cuando interactuamos como consumidores entre nosotros mismos", graficó.

"La realidad es que todas las asociaciones en general están en un bache trabajando a pulmón y haciendo los acercamientos para hablar con los distintos funcionarios de manera informal. Es en el día a día, porque hoy estás 24 por 24, los 365 días del año atrás del mostrador, viendo de qué manera podés sobrellevar y seguir trabajando", concluyó.

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