¿Privatización?
El Municipio anunció una "nueva etapa" en la política hídrica
El Municipio de Villa de Merlo difundió este jueves un comunicado en el que anunció un conjunto de medidas para la gestión del agua en la ciudad. Se trata de la declaración de la Pre Emergencia Hídrica, el "fortalecimiento" de la Dirección de Recursos Hídricos y el llamado a Licitación Pública para poner en funcionamiento la Planta Potabilizadora Cuenca Norte, obra ejecutada en el Azud de Piedra Blanca por la Provincia. Según el texto oficial, las tres medidas forman parte de “una misma política de Estado” y se enmarcan en la Ordenanza N.º VI-1146-C.D.-2024, que regula la gestión, administración y uso del agua potable en el ejido municipal.
El anuncio se conoció minutos antes de que el espacio vecinal "Ciudadanía por una participación activa" realizara este mismo jueves, una exposición pública frente al Concejo Deliberante para presentar las conclusiones de los talleres participativos realizados en distintos barrios de Merlo (El Pantanillo, Los Nogales, Cerro de Oro, Rincón del Este y Piedra Blanca Abajo) en el marco del debate por el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).
El comunicado oficial destacó la finalización del Azud de Piedra Blanca y de la Planta Potabilizadora Cuenca Norte, ambas obras provinciales, como "una inversión fundamental para incrementar la producción de agua potable" de la villa. Para ponerlas en funcionamiento, el Ejecutivo indicó que convocará a una Licitación Pública que seleccione una propuesta para la operación y el mantenimiento de la planta, con inversiones complementarias y ampliación progresiva de las redes de distribución. Además, remarcó que la infraestructura "continuará siendo pública" y que conservará las facultades de "planificación, regulación, fiscalización y control".
También, se informó que se reforzará la Dirección de Recursos Hídricos con más equipamiento y recursos técnicos, a fin de “mejorar la planificación, el seguimiento del sistema y la fiscalización del servicio”.
La tercera medida anunciada es la declaración de la Pre Emergencia Hídrica, contemplada en la Ordenanza de Gestión del Agua Potable. Según el comunicado, se trata de "una medida preventiva" que permitirá "establecer criterios transitorios para la evaluación de nuevos desarrollos urbanos" y vincular el crecimiento de la ciudad con la disponibilidad real de agua. "La declaración no implica detener el desarrollo, sino ordenarlo con responsabilidad, criterios técnicos y una mirada de largo plazo", señaló el Ejecutivo. Asimismo, adelantó que continuarán las obras públicas, la infraestructura esencial y los proyectos que acrediten disponibilidad técnica.
El contexto: un debate por el agua que no es nuevo
La ordenanza que el Municipio cita como marco de este anuncio ya había generado tensión en 2024, cuando la Cooperativa de Provisión de Agua, Obras y Servicios Merlo Ltda. (la entidad que presta el servicio en la ciudad) advirtió que la norma trasladaba al Concejo la potestad de fijar tarifas y habilitaba la tercerización del servicio a una empresa privada. En esa oportunidad, la Cooperativa había pedido que no se otorgaran factibilidades para nuevos loteos hasta garantizar el abastecimiento durante todo el año.
Ese diferendo escaló en 2025 a una crisis institucional: una asamblea de la entidad terminó interrumpida en medio de disturbios, un grupo de socios con respaldo municipal destituyó al Consejo de Administración, y la Provincia declaró irregular esa maniobra y restituyó a las autoridades desplazadas. El conflicto se resolvió finalmente por la vía institucional. En agosto de 2025, tras dos convocatorias fallidas, se realizó la asamblea de renovación de autoridades de la Cooperativa, con 26 socios candidatos y supervisión de la Dirección de Cooperativas y Mutuales de la Provincia.
Garantizar el servicio actual antes de densificar
La Cooperativa sostiene esa posición desde hace tiempo. No otorga factibilidad a nuevos loteos porque primero hay que analizar cuánta agua hay disponible para planificar a cuántas personas se puede abastecer.
El comunicado municipal de este jueves no plantea lo mismo, ya que habla de "evaluar" nuevos desarrollos urbanos "en base a la disponibilidad real de agua y la capacidad del sistema", pero no menciona condicionar o restringir nuevas factibilidades hasta garantizar el servicio a los usuarios que ya lo tienen.