¿ADÓNDE FUE EL DINERO?
Gonzalo Mastronardi, en el centro de la tormenta por el manejo de la comunicación municipal
Gonzalo Mastronardi volvió a estar en el centro del debate político de Villa de Merlo. Esta vez, no por un evento ni por una declaración pública, sino por el manejo de una de las áreas más sensibles de cualquier gobierno: la comunicación oficial.
El secretario de Comunicación y Coordinación de Eventos quedó bajo cuestionamiento luego de que los concejales Lucía Miranda, Ana Laura Ferrarotti y Daniel Orué presentaran un Pedido de Informes para conocer el destino de los $385 millones presupuestados este año para difusión y publicidad.
La oposición busca saber cómo se ejecutó esa partida, qué proveedores fueron contratados, si hubo agencias de marketing digital involucradas, cuánto dinero se destinó a publicidad en plataformas como Meta y Google y qué modificaciones presupuestarias se realizaron durante el año.
El reclamo pone la lupa sobre un área que en los últimos años adquirió un peso estratégico dentro de las administraciones públicas: ya no se trata solamente de informar actos de gobierno, sino de administrar la imagen de una gestión, definir qué mensajes circulan y cómo se utilizan los recursos estatales para llegar a los vecinos.
Para los concejales opositores, el problema no es únicamente el monto asignado, sino la falta de controles y el criterio con el que se distribuyen esos fondos. Según plantearon, mientras el Municipio destina una suma millonaria a comunicación digital, persisten reclamos vinculados a servicios básicos como salud, residuos y agua.
"El presupuesto asignado para reforzar la pauta y la publicidad oficial muestra una distorsión de las prioridades municipales", sostuvo la concejal Lucía Miranda.
Además, los ediles reclamaron que existan mecanismos que garanticen que los recursos públicos no sean utilizados para campañas de agresión, perfiles falsos o ataques a vecinos e instituciones. Se trata de acusaciones políticas que deberán ser respaldadas con documentación si avanzan hacia una instancia formal de investigación.
Mastronardi ya había sido protagonista de una controversia durante su paso por el Gobierno provincial, donde estuvo al frente de la Dirección de Eventos y Fiestas Provinciales. Luego de cuestionamientos públicos vinculados a sus dichos sobre canciones tradicionales de San Luis, como "Calle Angosta" y "Caminito del Norte", el gobernador Claudio Poggi le solicitó la renuncia.
Su llegada al Municipio de Villa de Merlo lo ubicó ahora en un lugar central: el área que define cómo la gestión comunica sus acciones y cómo se administra una herramienta de fuerte impacto político como la pauta oficial.
La respuesta del Ejecutivo Municipal será el próximo capítulo de esta discusión. El pedido de informes obliga a transparentar números, contratos y criterios de inversión. La pregunta que queda abierta es si los $385 millones destinados a comunicación representan una herramienta necesaria de gestión o un gasto cuya prioridad la oposición pone en duda.