Marcha de la Bronca: la izquierda se movilizó contra Milei y reclamó un nuevo paro general
La Marcha de la Bronca se realizó este sábado en la Ciudad de Buenos Aires con una movilización desde Plaza Congreso hasta Plaza de Mayo, convocada por sectores de izquierda bajo la consigna “Organizar la bronca para derrotar a Milei”. La jornada también tuvo réplicas en distintas ciudades del país.
La concentración comenzó alrededor de las 15.30 y las columnas avanzaron por Avenida de Mayo hacia Plaza de Mayo, donde se realizó el acto central y se dio lectura a un documento elaborado por las organizaciones participantes.
La convocatoria reunió a más de 350 organizaciones, entre agrupaciones políticas de izquierda, sectores sindicales, organizaciones sociales, estudiantiles, organismos de derechos humanos, jubilados y asambleas socioambientales, entre otros espacios.
Entre los principales referentes presentes estuvieron Myriam Bregman, Nicolás del Caño y Christian Castillo. La cabecera estuvo integrada por organismos de derechos humanos, agrupaciones estudiantiles y socioambientales y la Coordinadora de Jubilados de los Miércoles, mientras que detrás se ubicaron organizaciones de trabajadores y las fuerzas políticas convocantes.
Reclamos a la CGT
Uno de los principales planteos estuvo dirigido a la Confederación General del Trabajo (CGT) y a las centrales sindicales. Los organizadores reclamaron la convocatoria a un nuevo paro nacional y un plan de lucha que avance hacia una huelga general.
Las centrales sindicales no participaron de manera orgánica de esta convocatoria. La movilización fue impulsada principalmente por sectores de izquierda, organizaciones piqueteras y agrupaciones sindicales de base.
Durante el acto, Bregman sostuvo que la movilización debía servir para reunir distintas demandas y reclamó avanzar hacia una huelga general. Del Caño, por su parte, cuestionó a los sectores políticos que plantean esperar hasta 2027 para enfrentar las políticas del Gobierno.
Cuestionamientos al Gobierno
El documento leído durante la jornada incluyó críticas al programa económico de la administración de Javier Milei y planteó reclamos vinculados con salarios, jubilaciones, despidos, empleo público, educación y salud.
Entre las demandas también figuraron la prohibición de despidos, aumentos salariales y jubilatorios, la anulación de la reforma laboral, la reapertura de FATE y la reincorporación de sus trabajadores, además del rechazo al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Los organizadores también cuestionaron el rol de los gobernadores frente a las políticas nacionales y reclamaron medidas en defensa de los trabajadores y de distintos servicios públicos.
El Ministerio de Seguridad de la Nación había anunciado la aplicación del protocolo antipiquetes y dispuso un operativo con vallados en las inmediaciones del Congreso y Plaza de Mayo.
La jornada porteña formó parte de una convocatoria de alcance nacional, con movilizaciones y concentraciones en más de 30 ciudades, según la información difundida por los organizadores y medios que cubrieron la protesta.