Se les ahogó la fiesta: Merlo frenó el intento de tomar la Cooperativa
Este sábado 30 de agosto, con lluvias persistentes que complicaron la jornada, se desarrolló la histórica Asamblea de la Cooperativa de Agua de la Villa de Merlo, luego de varios intentos fallidos en los que el Ejecutivo local buscó imponerse mediante artilugios y, en ocasiones, violencia. La “tormenta de Santa Rosa” cayó de lleno sobre el poder de Merlo, literalmente y en sentido político.
Bajo la supervisión de un órgano del gobierno provincial y custodiada por la policía, 395 socios participaron de la asamblea. Entre los puntos del día se aprobaron por mayoría a mano alzada las memorias, balances y un nuevo cuadro tarifario. Pero el plato fuerte fue la elección de nuevas autoridades: 26 postulantes disputaban 9 cargos en el Consejo de Administración, que definirían el manejo del recurso vital para la localidad.
Las posiciones estaban bien marcadas: el grupo liderado por la actual presidenta, Belén Gurruchaga, buscaba la continuidad de la gestión; mientras que la otra lista, vinculada a la familia Álvarez, la municipalidad y empresarios locales, intentaba asumir el control para facilitar negocios inmobiliarios y nuevos loteos.
Después de varias horas, 296 socios comenzaron a votar y decidieron por amplia mayoría -y democráticamente- mantener la gestión actual. Los 9 consejeros electos responden a la continuidad de la Cooperativa, mientras que la lista alvarista quedó completamente fuera de juego, sin lograr un solo representante. El intento de apropiación del recurso público quedó, por ahora, frustrado.
La previa a la asamblea también estuvo atravesada por la tensión. Gerardo Domínguez, presidente de la Cooperativa de Recicladores, denunció haber sido patoteado y golpeado por personas vinculadas a funcionarios municipales y provinciales.
Durante semanas, la municipalidad desplegó un triunfalismo evidente, dando por hecho que “este sábado se quedaban con la Cooperativa”. Incluso, Juan Álvarez Pinto, intendente con licencia para asumir como ministro de Turismo provincial, había convocado a empresarios locales interesados en los proyectos inmobiliarios que requerían control del agua a festejar una victoria que se hizo aguas. La comunidad, asociaciones intermedias y partidos de oposición respondieron en las urnas, dejando al oficialismo municipal y los intereses privados con las manos vacías.
El revés electoral dejó al rojo vivo una interna municipal que seguramente saldrá a la luz en las próximas horas. El Ejecutivo, pese a contar con recursos y estructura política, no logró el acompañamiento de la población, y muchos empleados, presionados, tampoco votaron a favor, o directamente no asistieron al encuentro. La derrota expuso la caída de imagen de la gestión local y su falta de transparencia. La “tormenta perfecta” se llevó por delante el intento de quedarse con la Cooperativa.
Además, fue llamativa la escasa cobertura mediática de un hecho tan trascendente para el futuro de Villa de Merlo. Solo Merlo TV, Identia Comunitaria y El Corredor Noticias estuvieron presentes durante toda la jornada; mientras que otros medios, presionados o alineados con el oficialismo, directamente decidieron mirar para otro lado. Que un momento tan decisivo para el manejo del agua haya pasado casi desapercibido dejó a las claras la desconexión del poder con la comunidad y cerró un sábado que, más que celebrar, terminó en un golpe para quienes pensaban tener todo controlado.
LTP