Se agudiza la crisis en la salud pública de Villa de Merlo
La salud pública en Villa de Merlo atraviesa una situación crítica. Profesionales y empleados de los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) llevan siete días de medidas de fuerza, reclamando aumentos salariales ante la falta de respuestas del municipio. La protesta, consensuada entre los trabajadores, redujo la actividad habitual, limitó los turnos y restringió la atención a urgencias.
Los empleados señalan que, aunque la salud debería ser prioridad, después de siete días de reclamos no hubo comunicación ni propuesta concreta del Ejecutivo. Destacan que conforman un equipo comprometido y capacitado, que trabaja para garantizar la atención de la población, y que necesitan se les reconozca su labor.
El conflicto no se limita a los salarios. Los CAPS enfrentan meses de precarización. Consultorios cerrados, déficit de personal, falta de insumos y deterioro edilicio, son otros de los puntos de conflicto. Actualmente, los cuatro centros cuentan con un plantel insuficiente: cuatro médicos, un pediatra, tres psicólogos, un nutricionista, dos odontólogos, cinco administrativos y cuatro trabajadores de limpieza, muy por debajo de la demanda de la comunidad.
Por ahora, los CAPS siguen abiertos, pero con atención mínima. Los trabajadores advierten que, si el municipio no responde, las medidas se profundizarán.
Como parte de las acciones, el equipo de salud decidió limitar algunas prestaciones: por el momento, se realiza solo un carnet de conducir, una libreta sanitaria y una consulta por paciente, se reducen a la mitad las consultas pediátricas y se disminuyen las tareas de enfermería.