“La magia de lo invisible”, el mural de Villa Mercedes que busca ser el mejor del mundo
"La magia de lo invisible", la destacada creación del muralista villamercedino Gonzalo Tellería, logró superar la primera etapa del concurso internacional de arte urbano organizado por Street Art Cities. El certamen busca elegir al Mejor Mural del Mundo 2025.
El puntapié inicial de esta ardua competencia se concretó en junio pasado. En ese momento dentro de la instancia, entre 100 contrincantes, logró alcanzar el segundo puesto. Ese valioso paso le permitió avanzar hacia la final anual. Tellería es uno de los dos argentinos que llegó a esa clasificación junto a una obra de Ushuaia.
En esta instancia final el voto del público pasa a tener un rol clave en la elección ya que el ganador se define por elección popular. Para votar, los usuarios tienen que ingresar al enlace oficial y elegir el mural de Gonzalo. A la vez, el sistema solicitará elegir una ciudad del mundo como mejor punto de arte urbano.
Según explicó el artista, para efectuar correctamente la votación es fundamental registrar el mail donde recibirán por parte de la organización un correo de confirmación que debe clickearse de forma obligatoria para que el voto quede asentado. Hay tiempo hasta fines de enero para seguir votando. En esta etapa, que se extenderá durante todo el mes, se encuentran en carrera unos 40 murales.
Con una estética vibrante y simbólica, "La magia de lo invisible" fue pintado en las esquinas de Milone y Perinetti, en el barrio Sol Naciente de Villa Mercedes. La pieza presenta el rostro de un felino con tres ojos y mirada seria rodeado de alas que también tienen ojos. El verde, el marrón y el violeta con sus variantes son los colores que predominan. Según su autor, “representa lo intangible, lo espiritual, las visiones que transmiten las plantas medicinales y la presencia de animales de poder”.
Tellería, de 33 años, comparte su obra a través del perfil @mundo.reves en redes sociales y ha desarrollado una importante trayectoria artística pintando murales en distintas provincias de Argentina y en Brasil, donde vivió cuatro años.
ANSL