2026-06-17

Villa de Merlo

El Ejecutivo municipal dio detalles sobre las obras pendientes en El Pantanillo

La Municipalidad de Villa de Merlo informó este miércoles que elevó al Concejo Deliberante un informe sobre la situación del Proyecto de Integración Socio Urbana del barrio El Pantanillo, una iniciativa impulsada a través del programa RENABAP y financiada originalmente por el entonces Fideicomiso de Integración Socio Urbana (FISU). El anuncio se conoció mientras persisten las demandas de los vecinos, quienes desde hace tiempo denuncian el abandono de las obras y la falta de respuestas para resolver la ausencia de servicios esenciales.

De acuerdo al comunicado oficial, el trabajo comenzó en 2019 con relevamientos y estudios realizados por equipos municipales, lo que permitió elaborar un proyecto para urbanizar nueve manzanas del barrio. La propuesta obtuvo un financiamiento superior a los 1.069 millones de pesos e incluía obras de infraestructura básica, regularización parcelaria y mejoras integrales.

Desde el Ejecutivo detallaron que con los primeros desembolsos se realizaron estudios de suelo, trabajos topográficos, evaluaciones ambientales, apertura de calles, movimientos de suelo e instalación de obradores. También señalaron que la red hídrica fue ejecutada y permanece a la espera de su conexión definitiva. Según el informe, las tareas desarrolladas permitieron certificar un avance físico del 6,22 %, aprobado por el organismo financiador en enero de 2025.

Sin embargo, la Municipalidad sostuvo que la interrupción de las transferencias nacionales y la posterior eliminación del FISU impidieron continuar con las etapas previstas. Ante ese escenario, indicó que inició un nuevo relevamiento técnico y presupuestario para actualizar costos y analizar alternativas de financiamiento que permitan retomar el proyecto.

El comunicado oficial se difundió en un contexto de reclamos sostenidos por parte de los habitantes de El Pantanillo. Las familias aseguran que las obras fueron anunciadas durante la campaña electoral y que, pese a los fondos comprometidos, la única intervención visible fue la colocación de algunos caños de agua que nunca llegaron a conectarse.

Los vecinos sostienen que más de 60 familias viven de manera permanente en el barrio y continúan conectadas de forma precaria a la electricidad. También afirman que no cuentan con una red formal de agua potable y que las respuestas oficiales nunca llegaron a concretarse.

En distintas oportunidades, los habitantes del sector manifestaron sentirse "invisibilizados" y reclamaron tanto al Municipio como al Gobierno provincial una solución definitiva para una problemática que se arrastra desde hace años. Mientras tanto, desde la gestión municipal remarcaron que la integración del barrio constituye una prioridad y ratificaron su intención de gestionar los recursos necesarios para completar las obras pendientes.

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