Si se mira ese ránking, hay casos de desconocimiento absoluto, como los de Dante Gebel (no lo conoce un 55%) o de Sergio Uñac, uno de los posibles elegidos por Cristina Kirchner (un 61% no sabe de él). En un contexto de absoluto descrédito de la política, ¿es malo o es bueno no ser conocido? Eso están evaluando muchos consultores por estos días.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Buttié opinó: “De acá al año que viene, habrá que ver cuánto aguanta Bregman no ser parte de la discusión. Envuelta en la discusión de ‘Milei sí’ o ‘Milei no’, la gente le va a querer dar utilidad a su voto. Si en la disución está Kicillof o algún otro candidato peronista, le van a comer parte muchos votos a Bregman. Por lo tanto, yo creo que este 7,6% es su techo y no su piso”.
POTENCIAL RUPTURA
Para el Partido Obrero (que dice que la Izquierda Socialista piensa igual en este sentido), Bregman está intentando hacer valer su nuevo poder mediático (y, por ende, político) por sobre los demás partidos que componen el FIT-U e imponiendo una agenda que se aleja de los extremos con dirección al centro del espectro ideológico para ampliar la masa de votantes, buscando posibles electores entre los sectores de la clase media que ven golpeados sus ingresos, su consumo e incluso su fuente de trabajo.
“Los partidos de izquierda no estamos dispuestos a no dar batalla, a regalar nuestras luchas históricas. Si insiste en esta actitud, la ruptura va a ser inevitable. Nosotros no somos un partido como los otros. No buscamos posicionarnos en un sistema político para continuar con las prácticas del capitalismo. Queremos cambiar el orden de las cosas y poner a los trabajadores en el centro. Reconocemos que Myriam es hoy la líder del FIT, y celebramos que las encuestas le den bien, pero ella no hubiera llegado a nada de eso sin la unidad de todos los partidos de la izquierda consolidando los votos y garantizando presencia en el territorio, tanto en las calles como en las fábricas”, concluyó el dirigente.
Agencia NA