Entrevista con Silvia Pérez Vilor
Femicidio de Anahí Benítez: “Si pido justicia es para que a otra chica no le pase lo mismo”
251. Ese es el número de femicidios cometidos en Argentina en el año 2017, según un informe de la Suprema Corte de Justicia. Entre esos casos que casi nadie recuerda, cada tanto aparece en la memoria colectiva el rostro moreno, de sonrisa enorme, dientes blancos, ojos color café, cabello castaño oscuro, y esa flor que asoma desde detrás de su oreja. Es el de Anahí Benítez, una adolescente de la que no se supo nada durante seis días y que apareció semienterrada, desnuda, golpeada, herida, violada, asesinada, en la Reserva Santa Catalina de la ciudad bonaerense de Lomas de Zamora.
La autopsia reveló que la joven de 16 años fue estrangulada, que había sido drogada y que, bajo esos efectos, fue abusada. Por el crimen, a lo largo de estos seis años hubo dos imputados y se llevaron adelante dos juicios orales, aunque Silvia Pérez Vilor, madre de la víctima, desde el inicio de la investigación siempre mantuvo que hubo más personas involucradas y que las medidas ordenadas para esclarecer el caso fueron insuficientes e irregulares.
En el primer debate (2020) solo se juzgó y condenó a la pena de prisión perpetua a Marcos Bazán, un hombre que vivía en el predio donde apareció muerta Anahí y que en cuya casa se encontraron varias pruebas de interés para la investigación a partir del rastro odorífero que descubrió el perro Bruno, adiestrado por Diego Tula. Marcelo Villalba, el otro acusado, no fue juzgado a pesar de haberse encontrado rastros de su ADN en el cuerpo de la joven y de que le había regalado el celular de Benítez a su hijo. El Tribunal concluyó en que no estaba en condiciones de declarar por considerarlo “psicótico”. Tanto la familia de Anahí como el condenado apelaron el fallo. En 2021, Casación ordenó la nulidad del primer juicio y la realización de uno nuevo desde el comienzo, por la presunta parcialidad en la resolución.
En mayo de 2023, los jueces Daniel Mazzini, Santiago Márquez y Gustavo Ramilo, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de Lomas de Zamora, declararon culpable a Villalba de los delitos de robo y abuso sexual agravado por acceso carnal, en carácter de autor, y por privación ilegal de la libertad agravada, y homicidio criminis causa agravado por alevosía por mediar violencia de género, en carácter de co-autor. La pena para él fue la máxima: reclusión perpetua. A Bazán, por su parte, lo encontraron inocente de "privación ilegal de la libertad agravada, homicidio agravado por alevosía, criminis causa y por mediar violencia de género" en carácter de coautor y como partícipe necesario de "abuso sexual agravado por acceso carnal". Los magistrados hicieron lugar al pedido de absolución de Bazán de la Fiscalía, que sostuvo que las pruebas en su contra carecían de "rigor científico". Lo propio hizo la defensa del ahora ex imputado, Manuel Garrido, director de Innocence Proyect Argentina, una ONG dedicada a defender a personas presas injustamente.
La foto más conocida de Anahí Benítez.
Silvia Pérez Vilor, reconoce que cuando vio a su hija en la morguera, su espíritu se fue con ella. Los fallos que siguieron la volvieron a matar, una, dos veces. Desde aquel 6 de agosto de 2017 se pregunta todos los días qué pasó con Anahí, por qué ella. La mujer no tiene dudas de que Bazán participó también en el crimen, por lo que volvió a apelar la resolución del Tribunal. “Si Casación vuelve a fallar a favor de Bazán, voy a recurrir a la Suprema Corte de Justicia y, si es necesario, a la Haya (Corte Internacional de Justicia)”, adelanta.
“Lo que le hicieron a mi hija no puede haber sido hecho por una sola persona. Obviamente, falta gente. Estuvo secuestrada varios días. Eso requiere una logística, requiere un lugar, una coordinación para ocultar hechos y para hacerlos. Lo que pasó con Anahí, yo hasta ahora no lo sé. Ella salió de acá (su casa) a las 5 de la tarde para dar una vuelta caminando. No iba a tardar más de 10 o 15 minutos y nunca más volvió. Me la encontré seis días después en la morgue. Es lo único que yo sé”, explica.
Constituida como particular damnificada, la madre de Anahí es crítica de todas las actuaciones que se hicieron. En primer lugar, menciona que “nunca hubo un fiscal oficial a cargo de la búsqueda” porque quien debería haber investigado la desaparición de la adolescente era la UFI 2, de Violencia de Género y Averiguación de Paradero, que varias veces rechazó la causa. “Entre esas idas y vueltas, Anahí ya estaba muerta”, lamenta.
Sin embargo, lo que siguió después fue peor para ella. “Creo que después de María Soledad Morales, fue el caso más complejo que hay en Argentina para razonar”, señala Silvia sobre los intereses detrás de ambas causas.
¿Qué papeles jugaron el poder político y el judicial en todo este proceso?
No sé en qué momento se metió la política en este caso, quizás estuvo desde el primer momento. Quizás Marcos Bazán, tan defendido por los derechos humanos, no vale nada en sí mismo, sino que vale lo que sabe. Lo que a mí me lleva a esa conclusión es lo que sabe en cuanto a alguien que no quieren denunciar porque podría tener cierto poder político, alguien al que quieren tapar, eso es evidente. Había otra línea de investigación aparte que fue expuesta voluntariamente por cuatro testigos de identidad reservada que dijeron que alguien en un principio la había llevado a otra casa, una que queda en la calle Santa Filomena, cerca del parque de Lomas, que ahí la habían violado cinco personas y que luego la tuvieron que trasladar a la casa de Bazán porque era como que el caso había tomado mucho estado público. Según los testigos, fue llevada a ese lugar porque era descampado. A pesar de eso, no se inició ninguna investigación, o sea, no se investigó quiénes eran, no se los llamó a declarar, no se hizo absolutamente nada.
¿Creés que pudo tratarse de una red de trata de personas?
Es muy probable. Yo hace más de seis años que estoy tratando de razonar qué pasó con Anahí y no lo entiendo, porque si son unos psicópatas que la tenían fichada y la quisieron violar, no la tenías 6 días secuestrada. Hay algo ahí que no me cierra, porque si el objetivo era violarla, bueno, la violaste, la mataste y te la llevaste, pero no, ella estuvo con vida 5 días. Buscando un motivo de secuestro, esa podría ser una de las posibilidades.
Silvia repasa minuciosamente cada detalle del caso. Además de cuestionar que solo se siguió una línea de investigación, denuncia que hubo peritajes que nunca se hicieron, así como que, de un juicio para el otro, varias de las personas convocadas a declarar como testigos principales cambiaron su versión.
Para ella, hay un claro vínculo entre la organización Innocence Project con lo que sucedió: “Yo hice una denuncia poniendo todos los puntos que no se habían tratado en el juicio. Se tomaron el trabajo de pagarle a uno y al otro, de pagarle hasta al mismo perito (Mario Rosillo) que yo había contratado para que defienda los rastros odoríferos que recolectaron Bruno y Diego Tula y que prueban que Anahí estuvo en lo de Bazán”.
El festejo tras la absolución de Marcos Bazán, el pasado 16 de mayo (Foto: gentileza).
Volvieron a apelar la resolución, ¿qué novedades hay?
Nosotros presentamos un recurso de casación, que elaboró mi abogado y que yo no estuve del todo conforme con lo que él puso porque hubo muchas cosas que omitió. Por ejemplo, la tendenciosidad de la fiscal, el apartamiento de su rol acusatorio, la tendenciosidad del tribunal y un montón de cosas que no fueron expuestas. Entonces, yo hice aparte una denuncia con todo eso y a su vez denunciando también a mi abogado, Guillermo Bernard Krizan. Yo no sé si él participó o no del complot, pero fue por omisión de no haber expuesto en el recurso todos los derechos que fueron avasallados y todas las cosas que me pasaron y que no las mencionó. Yo, como estoy presentada por él como particular damnificado, puedo moverme sola, hacer denuncias, pedir el juicio político a la fiscal, pedir la recusación, pedir la intervención de la Procuraduría de la Provincia de Buenos Aires con respecto a la actuación de la Fiscal. Y eso lo hice y lo puedo hacer gracias a mi carácter de particular damnificado. Yo lo que tengo pensado de ahora en más es poner un co-patrocinante, un abogado que realmente se mueva.
Vos dijiste en varias oportunidades que estuviste sola cuando, por ejemplo, Bazán estuvo acompañado de organizaciones de derechos humanos. En este último tiempo, ¿se comunicó alguien del Ministerio de las Mujeres o hay algún colectivo que te acompañe?
Estoy absolutamente sola. Siempre lo estuve. Desde el primer día hasta el día de hoy. Para mí no hay derechos humanos, para mí no hay colectivo de nada, para mí no hay violencia de género. Yo no soy una mujer, mi hija tampoco. Yo estuve sola y eso se pudo observar. Se pudo ver del lado de la tribuna, digamos, que hay en la sala de juicio: de Bazán, estaba lleno de personas y de mi lado estaba yo sola. Nadie me apoyó. Prefirieron apoyar a un acusado de un femicidio, un apoyo que es por boca de ganso porque nadie estuvo ahí. Nadie sabe lo que pasó ¿Cómo vas a apoyar a una persona sin haber leído una causa? Han salido políticos como Zamora, del Partido de Izquierda, y otros a decir que lo condenaron sin una sola prueba ¿Te leíste los 34 cuerpos de las causas? Yo sí me los leí. Y yo puedo decirte que algunas de las pruebas que hay contra él no son pruebas así nomás. Son cosas peligrosas. Hay un video también, que es una charla entre Bazán y la madre cuando a él lo esposan, del día que encuentran el rastro de Anahí en su casa y la madre le dice ‘yo te dije que tenías que quemar todo’ y le dice ‘sí, quiero llamas, quiero llamas’, y un amigo responde ‘quédate tranquilo que yo vengo y quemo todo’. O lo que dijo Bazán cuando declaró, porque él podía no haber declarado y declaró que habían recomendado denunciar a su compadre para salvarse de la imputación. Si vos sos inocente, no tenés que entregar a nadie. Por ejemplo, todos dicen ‘esa tijera fue plantada’ ¿Plantada de dónde? Si Anahí la tenía en el morral y la llevaba todos los días a la escuela diciendo que se la iba a devolver a Lautaro y siempre se olvidaba, ¿Esa tijera se salió volando de mi casa hasta la casa de Bazán, o yo me fui a su casa y la puse ahí? Es algo que no se puede entender. Eso y otras pruebas lo vinculan directamente a él con mi hija.
Silvia Pérez Vilor aún exige justicia por su hija (Foto: gentileza).
Silvia insiste en que las pruebas contra Bazán son válidas y defiende el rastreo que hizo el binomio Bruno-Tula. Para ella, si el adiestrador y el perro hubieran llegado el domingo, 24 horas después de su desaparición, su hija “hoy estaba acá”. “Le hubiera llevado 10 minutos encontrarla porque ese perro tiene un récord de olor por venteo de 36 kilómetros y Anahí estaba a 600 metros de mi casa”, expresa. La mujer dijo que fueron convocados al día siguiente, pero después hubo una cancelación: “A veces la policía no quiere encontrar por distintos intereses creados atrás”.
La madre de Anahí explica que, debido a su insistencia, en la etapa de búsqueda de Anahí se ordenó la intervención de otros canes, pero que “no sirvieron para nada” y que “se fueron uno para un lado, otro para el otro”. “Yo estoy haciendo una causa judicial contra esos perreros porque realmente falsificaron el acta de la búsqueda. Dijeron que fueron con tres perros, que todos fueron para el mismo lugar. Eso es absolutamente mentira y lo tengo comprobado con los videos de la búsqueda y por testigos”, especifica.
En todos estos años tanto Silvia como su familia recibieron amenazas de muerte. Su hijo sufrió un intento de atentado, cuando fue abordado por unos sujetos que le dispararon. Las denuncias por las intimidaciones e intento de asesinato fueron radicadas. Sin embargo, todo quedó en la nada. “Yo les aporté el número de teléfono del cual venían las denuncias, las fotos, los chats, todo pero nadie investigó nada. Lo que me decían era ‘no tenemos tiempo para ocuparnos de su caso porque amenazas de muerte nos entran dos mil por día’”.
Los dos apuntados: Villalba (Izq.), condenado, y Bazán (Der.), absuelto en el segundo juicio por el crimen de Anahí (Foto: gentileza).
¿Qué análisis hacés después de haber afrontado dos juicios con fallos contrapuestos?
La causa es la misma, fue siempre la misma desde un principio. No cambió. ¿Cómo unos jueces pueden interpretar que ahí hay pruebas suficientes para condenar a un tipo a perpetua y los otros jueces interpretan que no hay absolutamente nada? También está el temita de Villalba, que en principio no lo condenaron y ahora está condenado. Si vos querés hacer un análisis de esto, podés decir que fue un secuestro con fines que no se pueden determinar, porque en realidad uno intuye que era una trata, pero no se sabe, por causas que yo no puedo saber. Y después turbia toda la investigación, turbio todo el primer juicio donde nos dicen que un tipo no podía soportar el proceso, contra ocho peritos que habían dicho todo lo contrario. El tipo estaba más sano que todos nosotros juntos. Y así fue como llegó al segundo juicio y ahí sí fue juzgado. Villalba fue muy mal sacado del primer juicio. Yo denuncié también al abogado de Villalba, porque, si bien los imputados tienen el derecho a no declarar, él por propia voluntad dijo ‘yo lo hice, pero no lo hice solo. Yo estuve con…’ y cuando él iba a decir con quién el abogado le dijo que no hable.
Y, ¿qué pasó?
Yo pensé que en algún momento del juicio iba a ser el momento de hablar pero nunca lo dejó. Están escondiendo a violadores y criminales, por eso yo denuncié al abogado de Villalba. Como abogado le podés decir a tu cliente que ese no era el momento de hablar por algún tema X procesal, pero si el tipo te quiere decir con quién estuvo, estamos haciendo un juicio, rompiéndonos todos la cabeza, gastando millones en investigar y el tipo que te quiere decir con quién estuvo, no lo dejas hablar, la verdad que después de esto, no me pidas que entienda más nada. Son todos mazazos sobre mazazos, porque vos ves cómo quieren destruir todas las pruebas, cómo de alguna manera se las arreglan para torcer toda la historia y desembocar en que Villalba la secuestró, Villalba la violó, Villalba la torturó, Villalba la mató, Villalba la enterró y la tuvo secuestrada en algún lugar. Es lo más estúpido que he escuchado en mi vida.
Respecto a Bazán, teniendo en cuenta que una persona no se puede juzgar dos veces por el mismo delito, ¿qué pasaría?
En realidad, si vos te pones a pensar sí se puede juzgar dos veces, porque Bazán fue juzgado dos veces por el mismo delito.
Claro, pero con una anulación. Tendrían que anular el juicio nuevamente…
Exactamente. Tendrían que anular nuevamente el fallo o tendrían que hacer algo que para mí sería mucho más inteligente, que es unir los dos juicios, analizar el primero y el segundo y analizar ellos por qué uno termina en todo y otro termina en nada. Así se sacaría una conclusión en conjunto. Al segundo juicio ellos lo mandan a hacer porque les queda la duda si Bazán era culpable o no. Y aparte porque el Innocence Project había presentado una discusión con gente que mintió en todo lo que dijo y en todos los títulos que inventó. Esa denuncia se también la hizo en Casación, por falsificación de documento público. El tema es que denunciar sí podés denunciar, pero te tienen que dar bola. El primer tribunal de Cámara dijo Bazán va perpetua, el segundo tribunal de Cámara dijo Bazán es inocente. Bueno, alguno de los dos evidentemente se equivocó. ¿Hay alguna sanción para ellos? No, no hay ninguna. Ellos siguen atornillados al sillón cobrando millones todos los meses. Ahora, si yo, que soy inmunohematóloga, me equivoco en mi trabajo, te aseguro que no la paso como ellos. Eso es otra cosa que indigna también. Ellos pueden tener una amplitud de interpretación de la causa que les permite que nunca tengan la culpa de nada. Para mí, justicia no va a haber nunca, al menos en este plano. Muchas veces pensé de qué me sirve la justicia a mí si a Anahí me la mataron y no me la van a devolver nunca. Yo, si pido justicia es para que a otra chica no le pase lo mismo, de que no haya violadores y asesinos sueltos que vuelvan a hacer lo mismo.
Por Mercedes Romero.