Vecinos de la zona del Balneario municipal denuncian ola de robos y piden mayor seguridad
Silvia, vecina que habló con ECN en representación de varios afectados, relató que los hechos comenzaron en noviembre de 2024 con el robo de una moto, que luego fue recuperada por la Policía. Sin embargo, desde agosto de este año, esa misma vivienda sufrió otros tipos de hurtos: bicicletas, garrafas de gas, sillas de jardín y combustible de vehículos, e incluso el vehículo recuperado desapareció nuevamente sin dejar rastro.
“La gente hizo todas las denuncias. Puso cámaras antes del último robo de la moto, pero cortan la luz. Cuando se llevaron la moto, la grabación estaba interrumpida, no grabaron las cámaras, porque cortaron la luz. Hasta ese momento parecía que los robos ocurrían solo en esa casa”, contó Silvia.
El pasado 10 de diciembre, agregó, ingresaron a su vivienda por el jardín y se llevaron un bolso con herramientas: “Esa misma madrugada, otras dos casas dentro de un condominio también fueron robadas”. “La policía vino, sacó fotos, nos tomó a todos las denuncias. Las tenemos por escrito, pero nunca hemos recibido respuesta alguna”, siguió.
La intranquilidad crece porque los vecinos con cámaras de seguridad han notado actitudes sospechosas de personas que merodean por el barrio. “Se ve gente que se tapa al pasar frente a las cámaras, otros que miran detenidamente las propiedades, y hasta preguntan los nombres de quiénes viven en las casas”, indicó Silvia.
Los vecinos aseguran que el patrullaje policial es insuficiente. “La zona está iluminada, pero la seguridad no alcanza. Necesitamos que las autoridades tomen medidas concretas antes de que los robos sigan aumentando”, advirtió.
Por eso, hicieron un llamado a la comunidad para denunciar los hechos y difundirlos públicamente, confiando en que la exposición mediática pueda generar una respuesta más rápida que de solución a sus reclamos.