2026-05-12

“La universidad pública se defiende”: Merlo marchó contra el ajuste y reclamó la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario

La tarde comenzó a llenarse de voces, banderas y carteles en la plaza del casino Flamingo. De a poco, estudiantes, docentes, nodocentes, investigadores y vecinos fueron ocupando el espacio ubicado en la esquina de Avenida Eva Duarte y Avenida del Sol, punto de partida de una nueva movilización universitaria en Villa de Merlo.

No fue una más. La convocatoria local se realizó en el marco de la cuarta Marcha Federal Universitaria, una jornada nacional atravesada por el reclamo contra el ajuste sobre las casas de altos estudios y la exigencia de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada y ratificada por el Congreso, pero aún sin aplicación efectiva por parte del Gobierno nacional conducido por Javier Milei.

A medida que avanzó la columna, el centro de la ciudad quedó atravesado por bombos, aplausos y cánticos en defensa de la educación pública. Se vieron numerosas banderas argentinas, junto a columnas de espacios sociales, políticos, gremiales y estudiantiles que acompañaron la movilización.

Al frente de la marcha, una gran bandera argentina con la consigna “Por la educación, la universidad pública y la ciencia nacional” fue sostenida por autoridades universitarias, entre ellas la rectora de la Universidad Nacional de Los Comechingones, Agustina Rodríguez Saá, y la decana de la Facultad de Turismo y Urbanismo de la Universidad Nacional de San Luis, Agustina Generoso.

Entre los manifestantes se mezclaban estudiantes jóvenes y adultos, graduados, familias enteras y trabajadores universitarios. Un niño, sentado sobre los hombros de su padre, sostenía un cartel de cartón que decía: “Yo quiero estudiar en universidad pública gratuita”. Más atrás, otra bandera advertía: “La UNLC no se apaga. Exigimos el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario”. En una pancarta también se leía: “Quienes solo tienen aspiraciones individuales, jamás entenderán una lucha colectiva”.

 

 

La movilización avanzó por las calles merlinas hasta llegar a Plaza Sobremonte, donde se desarrolló el acto central. Allí se leyó un documento consensuado entre sectores de la Universidad Nacional de Los Comechingones (UNLC) y de la Facultad de Turismo y Urbanismo (FTU) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), en el que se denunció la situación crítica que atraviesa el sistema universitario nacional.

“El Gobierno nacional incumple la regla democrática y constitucional básica: cumplir la Ley de Financiamiento Universitario”, expresaron durante la lectura ante una plaza colmada.

El texto advirtió sobre la caída real de las transferencias a universidades nacionales, el deterioro salarial de docentes y nodocentes, el congelamiento de becas estudiantiles y el impacto del ajuste sobre la investigación científica y las obras de infraestructura.

También vinculó el conflicto universitario con otros reclamos sociales y sostuvo que la universidad pública representa “un instrumento de justicia social que produce movilidad social ascendente”.

Según los datos difundidos por los espacios convocantes, las transferencias a universidades nacionales registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026. A su vez, señalaron que los salarios universitarios perdieron más de un 37% de poder adquisitivo frente a la inflación acumulada desde diciembre de 2023.

La jornada en Merlo se desarrolló en simultáneo con movilizaciones en distintos puntos del país y tuvo como epicentro nacional una nueva concentración en Plaza de Mayo, en la ciudad de Buenos Aires.

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